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El linaje que Romana Kryzanowska se negó a modificar

Mientras otros Elders adaptaban, ampliaban o reinventaban el método, Romana Kryzanowska defendió durante medio siglo una idea distinta: que el Pilates Clásico no se toca. Ni el orden, ni el vocabulario, ni una sola transición.

De los cinco Elders con perfil propio en esta sección, Romana Kryzanowska es la única a la que ya dedicamos un reportaje entero — sobre el juicio de 2000 que liberó legalmente la palabra «Pilates» para cualquiera que quisiera usarla. Pero reducir su legado a esa sala de tribunal sería un error: mucho antes de sentarse a declarar, Kryzanowska ya había pasado décadas defendiendo una idea que, dentro del propio linaje de los Elders, no todo el mundo compartía.

Estudiante a los diecisiete, directora a los cuarenta y seis

Llegó al estudio de Joseph Pilates en 1941, con diecisiete años, derivada por su propio maestro de ballet, George Balanchine, para tratar una lesión de tobillo. A la tercera clase, el dolor había desaparecido. Se quedó. Estudió con él de forma intensiva hasta 1944, cuando se casó con el empresario peruano Pablo Mejía y pasó más de una década en Perú — sin dejar nunca de enseñar ni de mantener el contacto con «el tío Joe» y con Clara. Regresó a Nueva York en 1958 y volvió al estudio de la Octava Avenida. Tras la muerte de Joseph en 1967, Clara sostuvo el negocio unos años más; en 1970, Kryzanowska se convirtió formalmente en directora de lo que ya se llamaba The Pilates Studio.

Mientras otros adaptaban el método a nuevos cuerpos y nuevos contextos, ella defendió que el original ya estaba completo — que no hacía falta mejorarlo, solo transmitirlo bien.

La ortodoxia como postura, no como accidente

Ahí está la diferencia con Elders como Kathy Grant o Ron Fletcher, que adaptaron, ampliaron o reinventaron partes del método para sus propios alumnos y contextos. Kryzanowska tomó la postura contraria, y la sostuvo durante medio siglo: el repertorio de treinta y cuatro ejercicios, en el orden exacto del libro de 1945, con el vocabulario exacto que ella recordaba haber aprendido directamente de Joseph, sin modificaciones. Esa fidelidad estricta es, hoy, lo que se conoce en la industria como Pilates Clásico — una escuela dentro del método, no el método entero, pero probablemente la que más se acerca a lo que un alumno de 1945 habría reconocido sin pestañear.

Una casa de tres generaciones

Tras separarse de la organización que había heredado el nombre comercial del estudio original, Kryzanowska fundó Romana’s Pilates International junto a su hija, Sari Mejia Santo, y más tarde su nieta, Daria. Es, dentro del linaje de los Elders, el único caso de transmisión familiar directa en tres generaciones — un dato que encaja con su propia idea de lo que el método necesitaba: no innovación, sino custodia. Murió en Nueva York el 30 de agosto de 2013, a los noventa años, con la satisfacción, cabe suponer, de haber entregado el legado exactamente como lo había recibido.

Cuaderno de campo

  • 17Edad de Romana Kryzanowska cuando empezó a estudiar con Joseph Pilates, tras una lesión de tobillo.
  • 1970Año en que se convierte en directora de The Pilates Studio, tras la muerte de Joseph (1967) y los años finales de Clara al frente.
  • 3Generaciones de su propia familia —ella, su hija Sari, su nieta Daria— que enseñaron el método bajo el paraguas de Romana's Pilates International.
FuentesWikipedia, «Romana Kryzanowska» · Pilates Anytime, cronología de Romana Kryzanowska · Romana's Pilates International, sección «Nuestro equipo» · LifeSpan Pilates, «A Pilates Legacy Origin Story». Ver también «Romana Kryzanowska y el juicio que liberó la palabra Pilates», en esta misma sección, sobre su papel en el litigio de la marca (2000). Perfil elaborado a partir de fuentes documentales; sin declaraciones directas atribuidas.

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