Kathy Grant, la profesora que llevó el Pilates a la universidad
Una de las dos únicas personas que Joseph Pilates certificó personalmente como profesora. La otra mitad de su legado: treinta años enseñando en la Universidad de Nueva York, y un enfoque menos dogmático que abrió la puerta al Pilates Contemporáneo.
Kathy Stanford Grant nació el 1 de agosto de 1921 en Boston. Antes de saber nada de Joseph Pilates ya era bailarina: se formó con Katherine Dunham, la coreógrafa pionera que fusionó el ballet clásico con las tradiciones afrocaribeñas, y trabajó en Broadway y como corista y capitana de baile en el Zanzibar Club de Harlem durante los años cuarenta. Era, en otras palabras, una profesional del movimiento mucho antes de pisar un estudio de Contrology.
La lesión llegó, como en casi todas estas historias, en mitad de una carrera de baile. A mediados de los años cincuenta, un problema de rodilla la llevó al estudio de Joseph Pilates en busca de rehabilitación. No se fue. Entre 1964 y 1965 completó, junto a Lolita San Miguel, un programa de certificación del Estado de Nueva York que incluyó 2.200 horas de trabajo directo con Joseph Pilates — lo que las convierte, a las dos, en las únicas personas que él certificó personalmente por escrito como profesoras del método. En un linaje que se transmite casi entero de forma oral e informal, ese papel firmado es un dato que pesa.
Entre 1964 y 1965 completó, junto a Lolita San Miguel, 2.200 horas de trabajo directo con Joseph Pilates — y se convirtió en una de las dos únicas personas que él certificó personalmente por escrito.
De Carola Trier a Henri Bendel
Sus primeros años como profesora los pasó dando clase en el estudio de Carola Trier, y más tarde dirigiendo el programa de Pilates de los grandes almacenes Henri Bendel, en Manhattan — un dato que dice bastante sobre cómo el método, incluso en los años setenta, ya circulaba fuera de los estudios especializados y llegaba a espacios de consumo de lujo. Pero su aportación decisiva llegó después, en 1988, cuando empezó a enseñar en la Tisch School of the Arts de la Universidad de Nueva York. Se quedó allí el resto de su carrera.
Una pionera doble
Grant fue pionera en dos sentidos distintos, y ninguno de los dos menor. Fue una mujer negra formándose y enseñando en una profesión entonces abrumadoramente blanca, en una época en la que eso todavía suponía una barrera real. Y fue, dentro del propio linaje del método, una de las voces menos dogmáticas: en vez de imponer un único programa fijo a cada alumno, adaptaba el trabajo a las necesidades y al cuerpo concreto de quien tenía delante — un enfoque más exploratorio que el de la ortodoxia clásica que otros Elders, como Romana Kryzanowska, se dedicarían a proteger casi al pie de la letra.
Por qué importa hoy
Ese enfoque exploratorio de Grant —enseñar el principio, no solo la secuencia; adaptar el ejercicio al cuerpo, no el cuerpo al ejercicio— es, en buena medida, la semilla de lo que hoy se agrupa bajo la etiqueta de Pilates Contemporáneo: el polo opuesto, dentro del propio método, a la fidelidad estricta al repertorio de 1945 que defiende la escuela clásica. Grant murió en 2010. Décadas de estudiantes de Tisch —muchos de ellos bailarines profesionales hoy en compañías de todo el mundo— pasaron por sus manos antes de que el método llegara a los gimnasios que lo popularizarían después.
Cuaderno de campo
- 2Personas que Joseph Pilates certificó personalmente como profesoras del método: Kathy Grant fue una de ellas.
- 1988Año en que empieza a enseñar en la Tisch School of the Arts de la Universidad de Nueva York, donde permanecería el resto de su carrera.
- 2.200Horas de trabajo directo con Joseph Pilates que completó como parte de su programa de certificación del Estado de Nueva York, entre 1964 y 1965.