Los pocos pilotos de F1 que de verdad hacen Pilates
En cada temporada circula la misma frase suelta: «los pilotos de Fórmula 1 hacen Pilates». Casi nunca lleva nombre, cita ni fuente. Buscamos los casos que sí se sostienen — y descartamos, con la misma honestidad, los que no.
Todas las temporadas, en algún artículo de fitness o en algún hilo de redes, aparece la misma frase suelta: «los pilotos de Fórmula 1 hacen Pilates». Casi nunca lleva nombre propio detrás. Casi nunca lleva una cita. Es el tipo de afirmación que esta revista existe, en parte, para no repetir sin comprobar — así que la comprobamos.
El que sí lo dice, con su nombre
Hay un caso que se sostiene sin matices: Lewis Hamilton. En una entrevista con Men’s Health Australia sobre su preparación fuera de temporada, el piloto lo dijo con estas palabras exactas:
“These days, I do lots of pilates, focusing on the core – the muscles beneath the muscles.”
(“Últimamente hago mucho pilates, centrado en el core: los músculos que hay debajo de los músculos.”) No es una alusión genérica a “trabajar el core” —fórmula que aparece en decenas de perfiles de pilotos sin que nadie diga con qué método—. Es Pilates, con ese nombre, en boca del propio piloto, publicado por un medio identificable. Con eso basta para incluirlo aquí; con menos, no.
El caso mejor documentado, y no es de la parrilla actual
El segundo caso que resiste la comprobación es más antiguo pero más detallado: Susie Wolff, expiloto de pruebas de Williams F1 y hoy directora de la F1 Academy. En un perfil de la revista británica The Gentlewoman, y en publicaciones propias en sus redes, Wolff ha descrito una semana de entrenamiento con circuitos de fuerza de 75 minutos varios días, 90 minutos de Pilates en otros, y una sesión semanal dedicada específicamente al cuello. Son dos partes distintas de la misma rutina, no una sola cosa: el Pilates trabaja core y movilidad; el cuello se entrena aparte, por una razón muy concreta que se explica más abajo. Conviene decirlo así de literal porque es fácil —y sería impreciso— fundir ambas piezas en la frase más vendible de “hace Pilates para aguantar las curvas”.
Lo que no vamos a afirmar
Aquí está la parte incómoda, y la que de verdad separa un reportaje de un titular de agregador. Buscando más allá de Hamilton y Wolff aparecen nombres que circulan asociados a “F1 + Pilates” sin que ninguno resista la misma comprobación:
- Sebastian Vettel: varias webs de fitness afirman que “incorpora Pilates” a su rutina, pero ninguna cita al propio Vettel ni a su preparador físico, Antti Kontsas, nombrando el método. Sin cita atribuible, no lo damos por hecho.
- Carlos Sainz: la única referencia encontrada a “pilates reformer” procede de un vídeo corto de tono de cotilleo, sin ninguna fuente periodística detrás. Se descarta directamente.
- Logan Sargeant: hay una cita suya sobre trabajo de “core, glúteos e isquiotibiales”, pero ningún texto original confirma si se refiere a Pilates o a otra disciplina. No se asume.
- Valtteri Bottas, Daniel Ricciardo, Kimi Räikkönen: sus preparadores físicos (Antti Vierula, Michael Italiano y Mark Arnall, respectivamente) han hablado públicamente de fuerza de cuello y estabilidad de core con mucho detalle — pero en ningún caso usan la palabra Pilates. Es entrenamiento de core, no Pilates con ese nombre, y la diferencia importa.
Ninguno de estos casos es mentira. Son, simplemente, insuficientes para publicarse como confirmados. La tendencia genérica —“muchos pilotos entrenan el core de forma similar al Pilates”— sí está razonablemente extendida en el paddock; la afirmación específica de que tal piloto “hace Pilates” solo se sostiene, hoy, en dos nombres.
Por qué el cuerpo de un piloto pide justo esto
La razón por la que el cuello ocupa un lugar tan concreto en la preparación física de un piloto de F1 no es estética: en una frenada o una curva rápida, la cabeza y el casco —que juntos rondan los siete kilos— llegan a pesar, en fuerza efectiva, varias veces eso, con cargas laterales que medios especializados en F1 sitúan en torno a las cinco G. Aguantar eso, carrera tras carrera, sin fatiga muscular ni dolor cervical, exige exactamente el tipo de trabajo isométrico y de control postural en el que el Pilates tiene un historial largo fuera del automovilismo. Consultoras de rendimiento como Hintsa Performance, que han trabajado con pilotos y equipos de F1, describen ese mismo enfoque de control del movimiento y del core en sus programas — aunque, de nuevo, sin usar la palabra Pilates en sus materiales públicos.
Es una conexión lógica, defendible, y probablemente más común en la práctica de lo que dos nombres pueden demostrar. Pero una cosa es la lógica y otra la evidencia publicada. Movente prefiere quedarse con dos casos sólidos que con diez rumoreados.
Cuaderno de campo
- 1Piloto de la parrilla actual de F1 con una cita en primera persona, publicada, nombrando el Pilates explícitamente: Lewis Hamilton.
- 90 minMinutos de Pilates que Susie Wolff, expiloto de pruebas de Williams F1, ha descrito como parte de su rutina semanal — un día distinto del que dedica al cuello.
- ~5GFuerza lateral aproximada que soporta el cuello de un piloto en una frenada o curva rápida, citada por medios especializados en F1 — el motivo por el que el entrenamiento de cuello y core forma parte del oficio.